jueves, agosto 17, 2006

De villanos a héroes... ¿a villanos?

La historia de los pescadores nayaritas rescatados en Oceanía, a 8 mil kilómetros de distancia de su puerto de embarque luego de más de 8 meses de travesía no deja de ser cada vez más fascinante.
Ya lo es el hecho de que hayan sobrevivido, durante tanto tiempo, comiendo sólo peces voladores y bebiendo agua de lluvia. Pero conforme pasa el tiempo y la gente está ávida de información al respecto, nos vamos enterando de detalles desconcertantes y, algunos, francamente macabros.
Primero las autoridades de Nayarit (donde se ubica el puerto de San Blas) afirman que los pescadores, qué caray, eran piratas. O sea, no tenían permiso para pescar. Por eso se alejaron tanto de la costa y, claro, por eso también no avisaron a las autoridades costeras ni su posición ni su actividad.
Se los llevó la corriente Nortecuatorial, desplazándolos 30 kilómetros diarios hacia Oceanía. Primero se dijo que eran tres (porque tres fueron los que encontró el pesquero taiwanés que los rescató) pero hoy, tres días después de conocida la hazaña, sabemos que originalmente no eran tres, sino cinco, los hombres que iban en la barca. Según declaró uno de los sobrevivientes, los otos dos murieron porque ¡se negaron a comer! Y, claro, arrojaron sus cadáveres al mar.
No cesan las preguntas: ¿Por qué los pescadores sobrevivientes declaran la existencia de sus dos compañeros de travesía 72 horas después de hecho público su salvamento? ¿Por qué cuando se les preguntó cuál fue el momento más difícil relataron cuando vieron una isla y no pudieron llegar a ella y no cuando murieron sus compañeros?
Ya hay versiones que hablan de peleas y discusiones entre los pescadores. Así nomás. Con todo lo que uno se puede imaginar. ¿Pelearon como "Está bien, compadre, a ver, le expongo mi razonamiento de por qué no se puede tomar esa agua..." o pelearon como de golpearse y resbalar uno al mar, los otros no poder rescatarlo, el otro acusar de asesinos, entrar en pánico, los otros aventarlo también?...
¿Pelearon?
Pasarán los días y conoceremos más detalles. Muchos, muchísimos, que sólo valdrán para ofrecer momentos Teletón al público televidente (ya se ve venir uno: el encuentro de uno de los pescadores con su hija de cuatro meses a la que, claro, no conoce). Ojalá también conozcamos los otros detalles. Ésos que nos hablarán, sin prejuicios morales, de cómo reaccionaron tres (o cinco) hombres comunes a la situación límite del naufragio. No se les podrá creer que todo en ocho meses juntos fue comer pescado y otear las nubes... pero tampoco, pienso, se les puede condenar apriori si hicieron algo deleznable.
Son héroes, claro, pero también pudieron haber sido villanos. Y eso sólo los hace más humanos.

2 comentarios:

El Enigma dijo...

... creo Yo que hasta que no lleguen a Mexico y se les haga una valoracion psicologica y de salud, podremos saber si lo que dicen es verdad o no, no dudo de la proeza de sobrevivir, vamos, no cualquiera, pero hay que ver en que condiciones llegan, una situacion limite como la de estar enel mar 9 meses, aunque sean 9 dias a la deriva, rompe muchos esquemas de la psique, desde el deseo de vivir hasta la esperanza pasando por actitudes muy fuertes que van desde ser babi hasta el dr muerte

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Josemaría Camacho dijo...

Yo tengo mis dudas sobre este acontecimiento. Primero, ¿por qué se le da 20 minutos de tiempo aire con López Dóriga cada noche a esta noticia y 7 minutos a la guerrilla en Oaxaca? ¿Por qué no llegaron flacos los pescadores (9 meses es bastante)? Piensa cuántas veces te has enfermado en los últimos 9 meses. Sin medicinas, ropa, cobijas... ¿cómo habrán sorteado el escorbuto, la diarrea, la desnutrición, las quemaduras de sol, la pulmonía y todas las demás posibles enfermedades? ¿Cómo alguien puede negarse a comer pescado crudo porque "no le gusta" y mejor morirse de hambre? No lo sé, pero de la misma forma en que el escándalo de Trevi y Andrade y el Chupacabras llegaron en momentos delicadísimos de la vida política en México, ahora resulta que la noticia "más importante del año" llega precisamente en esta época. Y eso sin mencionar que cada vez que dicen "San Blas" nos ponemos a pensar, irremediablemente, en Maná. Eso es lo que más me molesta. Saludos.

Por cierto, dijeron que comían gaviotas, y aunque yo no sea una autoridad en el conocimiento del comportamiento animal, sí aprendí en Los Simpsons (y aquí agradezco a Ned "Neddy" Flanders) que las gaviotas sólo vuelan hacia mar adentro cuando van a morir. Claro, si no, dónde van a reposar cuando se cansen de volar... o de verdad será posible que una gaviota vuele 9 mil kilómetros sin descansar o hayan aprendido a descansar de muertito flotando sobre el mar.