sábado, enero 29, 2005

Pulseritis gualda crónica


¡Qué revuelo han causado estas pulseras! En unas cuantas semanas pasamos de verlas sólo en personajes retratados en Quién para encontrarnos con que ahora hasta los chicos que sirven en McDonald's lo hacen livin'strong. Y qué bueno por la buena causa que representan. Qué mal, sin embargo, que -como suele ocurrir en estos casos- la buena idea, ya en posesión de 'la gente', se pervierta hasta el punto de perder sentido.
Hace un par de días, comiendo con un buen amigo que (faltaba más) también traía su brazalete amarillo, supe de otras muchas pulseras que están por salir al mercado. La de Jorge Garralda y su 'Juguetón' (roja), la de la lucha contra el Sida (también roja), la de la lucha contra el cáncer de mama (rosa), la de la lucha contra la piratería (negra) e incluso me comentó de una en favor de algún candidato a gobernar el Estado de México. Y yo vi en el periódico, apenas ayer, que Lula Da Silva presentó en el Foro Social de Porto Alegre su pulsera contra el hambre (blanca). Mi pronóstico es que ocurrirá una de dos cosas: o 'la gente' seguirá el juego y comprará todas esas pulseras (y las que salgan: falta una verde contra la deforestación del Amazonas, una transparente contra la corrupción, otra con muchas letras a favor de la alfabetización...) para no quedar out (pudiendo ver casos ridículos -que se dan- de personas que traigan todas las pulseras al mismo tiempo en la misma muñeca) o 'la gente' perderá el interés y dejará morir la idea que a la Fundación Lance Armstrong le ha dejado más de 30 millones de dólares. Y a tiendas deportivas mucho más (dicen que en México la pulsera se consigue en 180 pesos, cuando su precio en EU no pasa de los 14). En México al menos, el principal appeal de la pulsera amarilla era que no se podía conseguir fácilmente. Ahora que puede hacerse, quién sabe qué interés tendrá 'la gente' que se daba aires de exclusividad y bonhomía en traer una pulsera que cualquiera puede comprar y que incluso, como era de esperarse, ya tiene su versión pirata.
De todas maneras, hey, lo importante es que podemos seguir haciendo donativos a esas fundaciones. Las pulseras pasarán de moda, pero el cáncer, el Sida y el hambre permanecerán. Posted by Hello

7 comentarios:

Jorge Pedro dijo...

y ya salió la del racismo, blanca y negra. lo vi en blog.com.mx. y anoche un amigo me regaló ¡la de la condesa! se la dieron en la inauguracíon del hábita de la condesa.

Pepe González dijo...

Pero, ¿cómo una para la Condesa? ¿La Condesa necesita ayuda o con qué fin sale esa nueva pulsera? ¿Y de qué color es?

Albie Gio dijo...

Yo mejor apoyo la pulseritis coyoacanense.... cueritos, ojitos y hasta un dije de muñeca de barro barnizado....

Jorge Pedro dijo...

ahora todo el mundo tiene la roja. hace rato vi a alguien con la amarilla y la roja. ja. yo ya me quité la mía amarilla. y la del hotel condesa dice "pero sigo siendo el rey" y es café.

Anónimo dijo...

creo que ya se volvio en un fenomeno bastante intenso e interesante.Ayer visite coyoacan y es increible la cantidad de pulseritas que existen y todas las leyendas y colores posibles incluso existe en version anillo con sus correspondientes variables. Lo que yo pienso es que cuando aparecieron al inicio, quienes las portaban era un grupo "selecto" de "preocupados por el mundo" (yo diria que sentia que compraban un poquito de personalidad y el ayudar a fundaciones es ganancia, que triste). Ahora que "cualquiera" puede tenerla y es más, puede combinarla con la ropa que traiga puesta, aquel grupo "selecto" ya no querra la suya. Entonces veremos quien la compro por ayudar o solo por lucir. De seguir esto varios meses más a finde año tendremos la del teletón, obvio amarilla con morado. Por cierto viene la roja para ayudar a niños de la calle en México.

Luis Enrique dijo...

En PANAMÁ ha salido una azul que dice "INTEGRA", que es del Despacho de la Primera Dama para la campaña de integración de discapacitados a la sociedad. Interesante, pero más de lo mismo comentado...

Pepe González dijo...

Luis. El fenómeno en México está fuera de control. Échale un ojo a cualquier partido de soccer mexicano y te darás cuenta de la cantidad de futbolistas que llevan cantidad de pulseras en las muñecas. Saludos, y un abrazo.