sábado, mayo 23, 2009

"El periquito no habla, Samy"

Ocurrió hace casi una semana en el programa Hazme reír y serás millonario. Uno de los equipos concursantes, encabezado por Galilea Montijo y Roxana Castellanos, hizo una broma a Samy haciéndole pensar que estaba en un casting, semidesnudándolo y sometiéndolo a la "humillación" de acariciar a ambas actrices que se le presentaron también semidesnudas.

La polémica surge en el mismo programa, cuando uno de los jueces del concurso, Rafael Inclán, considera cruel la broma que se hace a Samy, una persona que, a decir de Inclán, no es normal (lo llamó, de hecho, "accidente televisivo"). Galilea Montijo ha declarado que lo cruel en realidad es considerar a Samy como no normal ("una persona como cualquiera de nosotros", dijo). El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) se pronunció contra Televisa por abusar de Samy, a quien considera un hombre con discapacidad intelectual moderada. La periodista Katia D'Artigues ha conminado a sus lectores a enviar cartas a Televisa sugiriendo que Galilea y Roxana tomen cursos de Derechos Humanos.

Leo con mucha sorpresa esta mañana que la familia de Samy (una hermana suya) afirma que él no tiene discapacidad alguna ("acaso dislexia, pero nada más") y se siente ¡muy ofendida! de que la Conapred haya emitido la queja por el abuso de Samy en Televisa. Me parece fascinante la idea de que Samy sea en realidad un actorazo que nos está tomando el pelo a todos fingiendo una "discapacidad intelectual moderada".

Curioso que esto ocurra en una empresa que lleva 11 años haciéndose imagen de buena samaritana con el Teletón. Y que el rollazo del abuso a Samy se "descubra" hasta ahora, cuando el cuate lleva más de 10 años siendo humillado una vez y otra también en programas de Televisa. Lo del domingo pasado, de hecho, fue bastante ligero comparado con lo que se ha visto en Derbez en cuando y con Facundo, entre otros. A cuál más vejatorio.

Si quieren saber más del caso (que tiene varias aristas interesantes) les recomiendo visitar el blog de Katia D'Artigues, donde además encontrarán varios videos al respecto, incluido desde luego el que inició la polémica.

jueves, mayo 21, 2009

Justicia

Día de revisión. Final de semestre. Las vacaciones de verano están a la vuelta del fin de semana para aquellos que las merecen.

Y los que no de todos modos pelearán por ellas.

Esta parte es quizá la peor de ser maestro. Aunque también, probablemente, entraña parte de lo mejor. Espero explicarme. Hoy tres mujeres lloraron en mi oficina. Igual número de hombres se sentaron frente a mí con voz quebrada y manos temblorosas buscando desesperadamente décimas donde en la mayoría de los casos sólo alcanzaba a verse falta de trabajo.

Recordé a Julio Villanueva Chang, de quien alguna vez escuché las siguientes palabras: ser bueno es fácil. Ser malo es aún más fácil. Ser justo es lo realmente difícil.

Espero haberlo sido hoy.

martes, mayo 19, 2009

¡PLOP!

Siempre me he considerado un tipo inteligente. Y, además, culto. Todo esto sumado a mi notable humildad, mi agraciada figura, mi sencillez y carisma, me hacen un hombre admirable y encantador.

O eso creía.

Seguro han hecho alguna vez un examen psicométrico. Yo hice uno hace casi dos años para entrar a mi actual trabajo. Hoy pude echarle un vistazo a los resultados y, bueh, francamente... estoy decepcionado. Tanto que la ciencia ha invertido en este tipo de pruebas para que resulten semejantes mamarrachadas.

Juzguen ustedes mismos:

"Posee una cultura general elemental (sí, decía elemental). Posiblemente baja escolaridad (¿¡qué?!). Poca habilidad para desglosar información e identificar las partes de un problema para su resolución (¿uh?). Difícilmente logra captar detalles que pueden ser significativos".


Según esta prueba, soy poco más que un changuito amaestrado. Y encima uno con problemas para captar detalles y solucionar problemas (¿cómo hago para que de la varita salgan esas hormigas tan sabrosas?). Ah, claro. Y hay que sospechar de mi escolaridad porque no sé cuál es la capital de las Islas Fiji.

Sostengo la teoría de que los resultados de estos exámenes son como las galletas de la suerte que se ven en un capítulo de Los Simpson. Cuando se acaba el tóner que imprime "Este individuo es un líder del futuro, ¡hágase su amigo!" sacan el que imprime "Posee una cultura general elemental. ¡Huya!"

Amigos: anímenme. Mi coeficiente intelectual es inferior al de Ashton Kutcher. ¿O sea que no puedo aspirar a casarme con alguien como Demi Moore? ¿Hay algo más deprimente que eso? ¡¿Lo hay?!
(Burlones con tiempo libre: absténganse)

domingo, mayo 17, 2009

Quisimos tanto a Mario

No lo conocí bien.

Pedro y el capitán me pareció intratable por el acartonamiento de sus personajes. He evitado La tregua, por tan recomendada (cosas mías).

Pero puedo decir que Benedetti cambió mi vida.

Uno de los muy pocos poemas que me sé de memoria es suyo. Lo leí adolescente. Me pareció revelador que alguien me invitara a
no dormirme sin sueño, a no reservarme del mundo tan sólo un rincón tranquilo, a no salvarme...

Me dio mucha, mucha fuerza este poema en su momento.

Gracias, Mario. Gracias totales.

viernes, mayo 15, 2009

Derrapones

Una vez más me veo obligado a contar una historia inverosímil. No tengo por qué mentir, así que apelo a la confianza de mis cuatro lectores.
Esta mañana, como casi todas, salí temprano al trabajo (hoy, pasadas las siete am). Llovía. No fuerte, pero el pavimento estaba mojado. En mi iPod sonaba "No News From Nowhere". Iba feliz, cantando, cuando di vuelta en una curva casi saliendo del fraccionamiento y sentí cómo la camioneta, se iba, se iba... se iba... Dio un giro muy lentamente, de más de 180 grados... Quedé transversal sobre el camino. Tardé dos o tres segundos en reaccionar y darme cuenta de que estaba justo después de la curva, es decir, que cualquier coche que viniera detrás de mí a una velocidad más o menos alta no tendría tiempo de frenar al verme ahí, atravesadote. Eché reversa con gran temor justo cuando un Tsuru blanco apareció por el principio de la curva, afortunadamente no a gran velocidad.
Hasta ese momento noté mis palpitaciones. Volví al camino a una velocidad mucho más moderada. Estaba sorprendido de la facilidad con la que perdí el control de "la unidad". Mi padre me había presumido el cambio de llantas de la camioneta meses antes. "Son todoterreno m'hijo". Bueno, no lo dijo exactamente así, pero ustedes entienden. En esas andaba cuando, ya fuera del fraccionamiento, bajaba por oootra curva que tomé con desconfianza y menos velocidad... ¡se va.... se va... se vaaaa!... Mi control sobre el vehículo fue inexistente y en ese momento, dado que la curva era de bajada y esta vez quedé totalmente de frente al tráfico, sí pensé que el choque era inminente. Sólo intentaba calibrar el golpe. Afortunadamente no me bloqueé y logré enderezar justo antes de que un Pointer bastante acelerado me rebasara.
Mis dudas sobre las llantas nuevas son totales. Ya las revisé, y sí son nuevas, italianas, y tienen nombre chido (Scorpion), pero de agarre en curvas con poquita agua ni hablemos.
Les dejo el video de la que pudo haber sido la última canción de mi vida. ¡Y juro que, oh Dioses, no exagero un ápice! Saben que no suelo hacerlo.
Hoy me salvé no una, sino DOS veces de algo que pudo ser grave.
Soy feliz.