domingo, mayo 14, 2006

Para leer el Mundial

En México, durante el Mundial del 86, Maradona me ganó una apuesta. Después de los entrenamientos solíamos quedarnos, sentados en el suelo, a hablar un poco para pasar el tiempo que durante las concentraciones no pasa nunca. Las charlas no tenían nada de extraordinario salvo la presencia de Diego que, como siempre, acaparaba el asombro de todos. Una de esas mañanas el mismo Diego se quedó mirando lánguidamente a los periodistas que nos esperaban (sobre todo a él) y dijo con desgana:
- Míralos.
- Son todos tuyos, te adoran -le contesté por decir algo.
- A ninguno le gusta el fútbol -siguió.
Para alentar la conversación elegí el otro lado del ring:
- Mentira, podemos discutir si saben o no, pero gustar les gusta a todos.
- ¿Qué nos jugamos a que no?
- ¿Y cómo hacemos para saberlo?
Imaginó un método que me llamó la atención por su originalidad y creí aceptable de manera casi cientifica. Se trataba de hacer caer un balón en medio del enjambre periodístico. Si lo devolvían con el pie, ganaba yo; si lo devolvían con la mano, ganaba él. Acepté la apuesta.
Diego se levantó despacio, agarró un balón y con esa precisión exagerada que tiene la depositó en medio del grupo en cuestión. Hubo un alboroto como del hormiguero pateado, un forcejeo del que sacó ventaja el más decidido y después de dar dos o tres pasos rapiditos para dejar claro quién había ganado el pleito, nos devolvió el balón con las dos manos, haciendo una especie de saque de banda.
Me defendí como pude:
- Pobre tipo, le dio vergüenza alcanzarla con el pie por ser vos Maradona.
Pero Diego también tenía respuesta para eso:
- Si yo estoy en una fiesta en casa del presidente de la nación con un esmoquin y me llega una pelota embarrada, la paro con el pecho y la devuelvo como Dios manda.
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El miedo escénico y otras hierbas, de Jorge Valdano, está publicado por Punto de Lectura (2002).

1 comentario:

ciego dijo...

Diego siempre sera Diego aun metiendo goles con la mano en un mundial, metiendose todas las drogas prohibidas o conduciendo ese espantoso programa..... la magia del futbol y de un grande que hizo mas grande al balon, falta poco para el mundial y a disfrutarlo como pocas veces se disfruta el futbol de verdad no payasadas como el futbol mexicano, buen post y buena anecdota de valdano!.

saludos