domingo, noviembre 14, 2004

To read or not to read

Hace un rato, en una reunión, una amiga dedicada a la Literatura comentó que le intrigaba pensar que lo que hacía podía no servir de nada, en el sentido de que a veces parecía no poder cambiar las cosas a su alrededor. Otro amigo presente, también literato, afirmó que la Literatura (y el arte en general) sí puede y de hecho ha cambiado al mundo en diferentes momentos. Yo permanecí en silencio, porque pensé que ambos tenían un poco de razón.
Acabo de leer una entrevista que Jorge Luis Espinosa, de El Universal, le hizo a Juan José Millás. Sobre el asunto el escritor afirmó: "A mí me irrita mucho escuchar de colegas míos decir que la literatura no cambia nada. Es cierto que el impacto de un libro no modifica el entorno de manera inmediata, pero pensemos: ¿Qué sería del hombre, y del mundo, si no hubieran existido Dante, Cervantes o Shakespeare?".
Recordé que yo mismo escribí algo parecido hace tres años, invitado a un encuentro de estudiantes de Literatura: "Sin Literatura, dije, la Libertad seguiría siendo entendida como la entienden las vacas y nos bastaría con pacer en el campo. Gracias a las Letras es todo lo demás: es el Quijote peleando contra molinos, Jean Valjean aferrándose a su posibilidad de felicidad y Alberto Caeiro escapando de la metafísica. Y, sobre todo, el Amor, un acto que ninguna ciencia podrá explicar jamás, porque no obedece a reacciones químicas ni a impulsos eléctricos: es un hecho de Letras; el amor son los versos del Gilgamesh, son el Cantar de los Cantares, Romeo y Julieta y Madame Bovary; el amor es algo que las Letras le han hecho al mundo y que debe seguir haciendo".
La idea, pienso, se completa con lo dicho por Harold Bloom al afirmar que la verdadera utilidad de Shakespeare o Cervantes consiste en contribuir al crecimiento de nuestro yo interior. Leer a fondo, dice Bloom, no nos hará mejores o peores personas. Lo único que puede provocar es que utilicemos adecuadamente nuestra soledad que, en su forma última, no es sino la confrontación con nuestra propia mortalidad.
Pienso que el debate no es exclusivo de estudiosos de la Literatura sino, en general, de cualquier persona que considere que un libro, alguna vez, cambió su vida. Y sé que muchos lectores de este blog se encuentran en ese caso. Digan, entonces, ¿qué sería del hombre, y del mundo, si no hubieran existido Dante, Cervantes o Shakespeare?

13 comentarios:

Jorge Pedro dijo...

la respuesta de ese señor millás ni siquiera es una respuesta, es una reinterpretación de la pregunta, una evasiva algo torpe, me parece. ojalá pudiera contestar la pregunta que él mismo formuló. bueno, en todo caso, no logro entender por qué nos asusta tanto el concepto de la inutilidad. ¿qué tiene de malo/vergonzoso/desagradable dedicarse a un asunto inútil? nada. el mismo aristóteles se jactaba de afirmar que la filosofía era inútil porque no servía. que no era servil, pues. y eso es para sentirse satisfecho. con el arte parece suceder lo mismo. y ojo, no confundamos arte con literatura o literatura con arte. hablemos de la utilidad/inutilidad del arte, no de la literatura. o bueno, no, no hablemos de eso. cuando se habla de arte, no debería hablarse de utilidad. el arte no sirve. tampoco es servil. y qué bueno.

Chidoguán dijo...

Yo creo en el poder terapéutico del arte. Recordemos la primera de las Nobles Verdades del Budismo: La vida es sufrimiento. ¿Para qué sirve el sufrimiento? Para nada, realmente. No estoy diciendo que todo en la vida sea sufrimiento, pero la felicidad y la alegría no nos causan ningun problema asimilarlas, el problema es qué hacer con el dolor.
Pues los artistas tienen el poder de convertirlo en algo bello, y así, darle una utilidad al dolor. Dice Nietzche en "El Nacimiento de la tragedia" que los griegos fueron la primera cultura en tener angustia existencial, fueron los primeros en comprender el horror que implica estar vivo, por eso su arte es tan apolíneo y armonioso, porque necesitaban darle orden y acomodo al caos del mundo.
Y así, el sufrimiento del artista sirve para algo, para hacer una pintura con él o un poema o una canción.
Creo que todo el gran arte tiene que ver de alguna forma u otra con el dolor y con darle sentido al mismo.
¿Van Gogh hubiera pintado lo que pintó si no hubiera sido maniaco-depresivo? ¿Qué peliculas hubiera hecho Woody Allen si no fuera neurótico y paranoico?
Soljenitsin en "Archipiélago Gulag" casi-casi le agradece al sistema soviético por todo por lo que lo hicieron pasar:
"Por el punto 11 caí en un campo de trabajos forzados. Por el punto 11, yo, después de la "liberación", fui, sin condena alguna, desterrado a perpetuidad.
Quizás haya sido mejor así. Sin lo uno ni lo otro, no hubiera podido escribir este libro."
Es un error escribir una novela o hacer una canción para "cambiar el mundo". Ni aunque escribas 100 Don Quijotes vas a cambiar al mundo. Si ése es tu objetivo, haz otra cosa. Agarra una pistola, compra a los políticos, vota por el Borrego en Big Brother, cualquier otra opción es más efectiva
En ultima instancia el arte sirve para redimirnos. De todas las actividades humanas, creo que es la única infinitamente bella e infinitamente buena. Todas las demás (ciencia, tecnología, política, etc...) de alguna forma u otra se han usando de forma negativa (la bomba atómica, el fascismo, la depredación de la naturaleza). Todas, excepto el arte.

Pepe González dijo...

De una amiga que desea guardar el anonimato; enviado vía mail: "gracias, Pepe! saber que uno no está solo, cuenta".

Pepe González dijo...

Jorge: Qué bien pensar que la inutilidad no es adjetivo negativo. De cualquier manera me parece que sería bueno encontrar uno con el cual entender por qué hay gente que se dedica al arte y por qué hay otros que nos dedicamos a consumir todo ese arte. O sea, por qué cuando vas a una librería, entre las novedades prefieres darle el beneficio de la duda a una novela a un libro de economía política. Deja tú que sirva (porque además sabemos que toda esa cultura sí te sirve): ¿por qué eliges un disco de Kraftwerk sobre uno de Alegrijes y Rebujos? Parafraseando a Heidegger: ¿por qué el arte y no la nada?

Pepe González dijo...

Chido: No estoy de acuerdo con la "condición trágica" del artista. Aunque debo reconocer que no se me ocurre algún artista que haya vivido una vida que pudiéramos considerar "armoniosa". Incluso tipos como Mozart o Pessoa, que son luminosos en su obra, llevaron una vida bastante atormentada. Pero pensaré en uno. Porque no creo -no quiero pensar- que la tragedia, o "el horror de estar vivo", sea condición sin la cual no se puede ser un gran artista.
De la mano con la idea anterior, tampoco estoy de acuerdo con lo que dices de que el arte es la única actividad humana infinitamente bella e infinitamente buena. Y mira que durante un tiempo creí eso, pero luego pensé que pensar así sería igual que asumir a los artistas como santos y bien sabemos que la mayoría de los artistas, por las mismas razones aducidas arriba, pero de santos suelen tener muy poco. Creo, con Bloom, que leer (o apreciar cualquier arte, o ser artista) no te hace mejor ni peor persona. Simplemente te hace MÁS. Si eres bueno, el arte te sublima; si eres malo, el arte afila tus colmillos, jeje. Y siempre con matices, para no caer en maniqueísmos. Pero claro que hay arte que no apela a la belleza ni a la bondad. Y sigue siendo extraordinario. Sigue, como has dicho, siendo terapéutico. Y también redimiendo. Pero desde un lado oscuro. No negativo, pero sí poco conocido.

Chidoguán dijo...

Bueno, tampoco digo que la tragedia sea la condición sin la cual no se puede ser una gran artista, ni que el arte sea mejor en relación proporcional a lo que sufrió el artista.
Digo, un cuento de Raymond Carver sobre un niño que perdió su guante de beisbol es infinitamente mejor (y más conmovedor) que la canción de Gloria Trevi sobre sus cinco años en la cárcel (aunque estoy seguro que ella sufrió más). Lo que digo es que lo que lo origina casi siempre es el dolor (la intensidad de ése dolor pues realmente no importa).
Y el valor terapéutico está en darle sentido al dolor, como cuando Harvey Pekar decidió hacer un cómic sobre sus experiencias como enfermo de cáncer. Tener cáncer cobró sentido para él, tener cáncer le sirvió para algo, y eso probablemente haya sido lo que lo salvó de morir, a diferencia de enfrentar el dolor sin ninguna razón.
Y, bueno, al decir que el arte es lo único infinitamente bueno y bello que ha producido el hombre, me refiero al arte, no a los artistas. Los artistas pues son seres humanos y si son "buenos" o "malos" o "santos" moralmente hablando, pues no tiene ninguna relevancia.
Digo, Borges era un gran artista, sin embargo le mandó un telegrama a Diaz Ordaz para felicitarlo por la matanza de Tlatelolco, pero eso no le resta nada a su obra.
Y claro que hay artistas que no han llevado vidas atormentadas. Hasta donde yo sé Borges tuvo una vida bastante tranquila, Woody Allen también, los Beatles no creo que la hayan pasado tan mal. Aunque eso no significa que sus vidas hayan estado carentes de dolor. Todo mundo sufre. Y, bueno, el dolor es una experiencia tan subjetiva que igual y un niño de primaria sufre más en un día de clases que un soldado en Irak, eso depende de cada quien. Y para ser un gran artista no debes haber sufrido en mayor medida que los demás. Lo que una persona cualquiera sufre en un día cualquiera, en manos de un gran artista, es más que suficiente para crear una obra maestra. Ahí están los cuentos de Raymond Carver.
Digo, creo...

Pepe González dijo...

En términos generales estoy de acuerdo contigo, Chido. Me sigue atribulando la condición trágica de los artistas. Borges vivió con su mamá hasta que ella murió (él tenía más de 60 años), algunos maloras dicen que nunca tuvo relaciones sexuales y, claro, era ciego. Creo que sí tuvo una vida atribulada. Allen, casado con su hijastra (40 años menor que él), con más de 10 años con psicoanálisis para luego renegar de él: creo que ha tenido una vida difícil. Y los Beatles, no sé. Creo que ellos sí vivieron o viven tranquilos, después de la intensidad de los '60s. Pero pienso que a fin de cuentas ese no es el punto. Creo que tienes razón en el hecho de que todos, artistas o no, tenemos qué contar. Nadie lleva una vida tranquila, en realidad. Lo interesante está, como dices, en saber qué hacer con nuestro dolor, con nuestra alegría y, como diría Bloom, con nuestra soledad. That is the question!

Anónimo dijo...

VAYA CALDO DE OPINIONES QUE SE HA ARMADO, MARAVILLOSO, EN ELLO HAY UNA PRUEBA IRREFUTABLE DE QUE TODA CREACION HUMANA ES UTIL PARA "ALGO".

PERO LA UTILIDAD PRINCIPAL ES LA QUE EL ALMA PUEDA PERCIBIR... ES CUESTION DE "SENTIR" Y TU LO HAS DICHO, NINGUNA CIENCIA PUEDE ASIMILAR QUE ES ESO DE "SENTIR", COMO ES QUE TENEMOS CAPACIDAD DE LLORAR TANTO???, DE ALEGRÍA O DE TRISTEZA...(ESAS LAGRIMAS DUALES).

ESTA CHARLA VIRTUAL ME PROVOCO UN GRAN SUSPIRO, VALDRA LA PENA PREGUNTARME, SI ME SIRVIÓ DE ALGO???

SUERTE VOLADOR.

Anónimo dijo...

¿Qué sería de nosotros sin Dante, sin Cervantes, sin Shakespeare?, no estaríamos leyendonos unos a otros como en este momento. Habríamos dejado de existir desde el momento en que se pronuncio la primera palabra. Gracias PP por las reflexiones que nos provocas.

Jorge Pedro dijo...

atinada respuesta, yeah.
dice pepe que no se le ocurre "algún artista que haya vivido una vida que pudiéramos considerar 'armoniosa'". y yo digo que no se me ocurre ningún ser humano que haya vivido una vida así. nuevamente: la vida es sufrimiento. y coincido con chidoguan, la utilidad del arte podría radicar en la capacidad de transformar algo doloroso en algo bello. eso sirve.

Pepe González dijo...

Esta tarde, mientras andaba en bicicleta por el Parque Hundido, caí en cuenta de lo que es una vida armoniosa. O al menos un MOMENTO armonioso. Era eso: estar ahí, disfrutando detalles nimios como el hecho de conquistar la subida más difícil del parque sin poner pie en tierra. Para eso se vive, creo yo. Por momentos como ese. A veces pienso que no hay que aspirar a ser/hacer lo máximo, sino suficiente. Sólo así se logra se logra esa sensación de plenitud que lo hace sentir a uno vivo. ¿Hay arte en eso? No lo sé. Pero qué importa.
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Gracias por sus comentarios. Es la primera vez en el blog que llegamos a más de 10 comments. Algo habremos de hacer para festejarlo, ¡salud!

Saffog Tochtli dijo...

Quien niegue que la literatura sirve equipara a negar que las palabras son desierto. Posiblemente a simple vista un desierto es un páramo de porqueria, mas a todas luces dicha persona no es una iniciada en las artes oscuras de la botánica y la biología. Un desierto guarda una terrible biodiversidad, los animales, insectos son únicos. Para los comunes posiblemente sea cálido y frio, pero para los iniciados es todo los contrario. Los autores de literatura semejan Oasis y su obra las arenas que rodean a dicho milagro del agua.
Lo más terrible radica en creer que la perfección se encarna en lo útil, que demonios, las manifestaciones de utilidad pueden ser de lo peor, exquisitas, dulces, amargas, repugnantes, pero no tenemos derecho a desear lo que otros tienen por repulsión. Extender nuestro amor, mientras otros odian extendidamente.

Chilaquiles... chili, chile, atl, agua, quilitl, hierbas.... podéis creer que a diario comemos bocados de cultura náhuatl. Pensad en la etimología de etimología kefalé viene de ...¿? Así la literatura por el hecho de ser palabras encarnadas en tinta remiten a cultura y qué es el hombre sin cultura. Una torpe masa de neuronas sin sentido, sin realidad, sin novela, un personaje sin novela, un hecho sin narración, una musa que no inspira. Por favor, por bien de este "blog" no vuelvan a cuestionar el sentido de la literatura y mucho menos si cambia al mundo. Eso es más que obvio o acaso no somos lenguaje.

Pepe González dijo...

Gracias, Gooffas, por la vehemencia de tu comentario. Y por la luminosa idea de que el desierto es, también, siempre fascinante. Saludos.