martes, mayo 30, 2006

El Plan Maestro de La Volpe

¿Qué le pasó a La Volpe?
Se le ocurrió dar una entrevista al diario Récord a la una de la madrugada y despotricó contra todo lo que se movía en su cabeza, estimulado --dicen las malas lenguas-- por un par de tragos de más. Agarró un puño de mierda y la lanzó al ventilador.
Un jugador intachable (Kikín), los directivos de la Federación, ex entrenadores nacionales, ex jugadores, la Selección sub 17 campeona del mundo, su propio psicólogo del equipo ("que no sabe nada de fútbol", dijo) y, claro, los periodistas fueron blanco de las estulticias lavolpinas que a 10 días de empezar el Mundial ha puesto a todos en su contra.
Yo digo que serenos morenos. Que no cunda el pánico. Ésta es, claramente, una hábil estrategia más (producto de su genial planteamiento táctico pre-mundialista) para quitar presión a sus jugadores y echársela toda él encima.
Es un de esas "armas secretas" que no se atrevió a mostrar en el partido ante Francia y que ahora, dos días antes del amistoso contra Holanda, descubre súbitamente para que todos, amigos y enemigos, pensemos que algo huele mal en Noordwijk y nos despistemos con un resultado que previsblemente será adverso (pensemos incluso en una goleada). La moral de los simples estará por los suelos, pero el plan maestro de La Volpe continuará su curso incluso contra el modesto combinado de Gottingen, contra el que México difícilmente empatará el 3 de junio. Lo dicho: que no cunda el pánico: todo es parte del proceso.
Será hasta el 11 de junio, contra Irán, cuando el equipo mexicano --venciendo todos los pronósticos-- renacerá de sus cenizas e iniciará su épico camino rumbo al mítico "quinto partido" al que llegará (caminaaando) y vencerá.
Quedará al descubierto entonces el genial entramado de La Volpe; la agudeza con la que se lanzó como El Borras contra el Kikín (que, desde luego, será titular cuando México venza a Argentina en Octavos de Final); la destreza con la que despistó a la prensa de México y el mundo y, en fin, la sublime inteligencia con la que planeó todo esto que hoy tanto nos confunde a nosotros, que de fútbol no sabemos nada ("pero nada", dice Él).
No quedará sino rendirnos a su grandeza y gritar "¡No somos dignos!" cuando El Maestro pasee en camión descubierto levantando la Copa del Mundo ante la afición mexicana.
Porque si México va a hacer otro papelón a Alemania; si no pasa de la primera ronda; si empata contra Irán, pierde contra Angola y es inmisericordemente goleado por Portugal... No, no, no. No adelantemos vísperas. La Volpe sabe lo que hace. Aunque bastaría con que hiciera lo que sabe y dejara de hacer eso de lo que no tiene idea.

domingo, mayo 28, 2006

Había una vez...


(¡Este es el post 300 en la historia del Blog!)
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No hace mucho tiempo, el mejor programa deportivo de la TV se hacía con base en creatividad y talento. No había mucho dinero, pero esos dos elementos siempre compensaban la falta de presupuesto.
Un buen día, ese equipo tuvo mucho dinero. El jefe (que ya había visto pasar sus mejores años a cuadro) pudo comprar escenografías fastuosas y pagar no sólo a sus colaboradores de rigor, sino a todo un elenco para que le acompañara. El equipo se desequilibró. El de Francia fue el último Mundial en la cima. Para los siguientes magnos eventos deportivos la competencia (encabezada por un joven y eficiente Javier Alarcón) copió lo bueno y trató de evitar los excesos (si acaso eso es posible en Televisa, que este año lleva 150 personas a Alemania, con 40 toneladas de equipo). Lo hizo con tanto éxito que José Ramón empezó a hablar de retiro.
En Atenas 2004, Los Protagonistas tocaron fondo: José Ramón, tenso como nunca antes, recibió al público en set que tenía cartón como para matar de un infarto a cualquier ambientalista; juró y perjuró que el suyo era un programa de deportes, no de espectáculos; que él tenía a los mejores analistas deportivos.
Corte a José Ramón presentando a Carlos, el ganador de la tercera generación de La Academia, cantando en vivo en el estudio ecocida. Los Protagonistas no sólo se había convertido en un programa de espectáculos: ¡sino en uno de los peores!
Para este Mundial, las dos empresas han hecho gala de una chequera obesa que pone en peligro (otra vez) la verdadera esencia del evento: a saber, el fútbol. No sólo contrataron especialistas de lujo (Eto'o y Bianchi, en Televisa; Menotti y Aguirre por TV Azteca, por ejemplo), sino que se infiltraron en la Selección pagando exclusivas a Oswaldo Sánchez (Televisa) y Rafa Márquez (Azteca) para que reporten desde el vestidor. Eso sin contar a sus cronistas y reporteros, amén de batallones de comediantes e incluso intelectuales (Juan Villoro, en Televisa).
Se acabaron los tiempos en que bastaba un cronista brillante, un analista fino y un guionista creativo con un técnico solvente en la cabina de edición para erizar la piel de los espectadores. Ahora viene una sobredosis de TV: Poncho Aurelio entrevistando alemanes; Maggie Heygi reportando desde los antros teutones; la doctora Débora dando el "toque femenino" al fútbol (whatever that means); Facundo actuando "de incógnito" e Inés Sáenz cuidando su peinado perfecto mientras hace la entrevista de su vida (aunque ella no lo sepa)... En el inter, 'pa no dejar, a lo mejor permiten que Valdano hable de fútbol, Menotti desarrolle una idea o Aguirre analice un planteamiento táctico. Si tenemos suerte Hugo echará tierra a La Volpe antes de la sección patrocinada de Omar Chaparro o Eugenio Derbez... Si tenemos suerte...

viernes, mayo 26, 2006

¿Qué fue primero...?

El misterio ha sido resuelto. Esa incógnita que propició acres debates durante incontables generaciones ya tiene respuesta: Primero fue el huevo.
El diario británico The Times consultó a un genetista, un filósofo y un avicultor para preguntarles qué fue primero: el huevo o la gallina.
En resumen, su argumento final es el siguiente: "El material genético no se transforma durante la vida del animal, por lo que la primera ave que en el transcurso de la evolución se convirtió en lo que hoy llamamos una gallina existió primero como embrión en el interior de un huevo".
Ahora sí. Podemos dormir tranquilos.

jueves, mayo 25, 2006

¡Ah, la burger!

Si creían que los combos de Burger King estaban un poco excedidos de precio, chequen los extractos de esta nota de EFE que publica hoy El Universal en México:
"El restaurante 'Estik' de Madrid acaba de incluir en su carta una hamburguesa elaborada con el solomillo de buey de la raza Wagyu, conocido como buey de Kobe, cuyo precio asciende a 85 euros (1224 pesos): es la hamburguesa más cara del mundo".
Eso no es todo: la carne, rebanada en filetes (no molida), se sirve con un pan especial hecho con amapolas y se acompaña con tomate confitado, ajos compotados, cebolla roja frita y brotes de col lombarda. Ni mayonesa ni catsup aparecen en este plato.
¡Joér con la hamburgecita, eh!

Foto Trivia I


¿Qué es? ¿Dónde está?