Se le ocurrió dar una entrevista al diario Récord a la una de la madrugada y despotricó contra todo lo que se movía en su cabeza, estimulado --dicen las malas lenguas-- por un par de tragos de más. Agarró un puño de mierda y la lanzó al ventilador.
Un jugador intachable (Kikín), los directivos de la Federación, ex entrenadores nacionales, ex jugadores, la Selección sub 17 campeona del mundo, su propio psicólogo del equipo ("que no sabe nada de fútbol", dijo) y, claro, los periodistas fueron blanco de las estulticias lavolpinas que a 10 días de empezar el Mundial ha puesto a todos en su contra.
Yo digo que serenos morenos. Que no cunda el pánico. Ésta es, claramente, una hábil estrategia más (producto de su genial planteamiento táctico pre-mundialista) para quitar presión a sus jugadores y echársela toda él encima.
Es un de esas "armas secretas" que no se atrevió a mostrar en el partido ante Francia y que ahora, dos días antes del amistoso contra Holanda, descubre súbitamente para que todos, amigos y enemigos, pensemos que algo huele mal en Noordwijk y nos despistemos con un resultado que previsblemente será adverso (pensemos incluso en una goleada). La moral de los simples estará por los suelos, pero el plan maestro de La Volpe continuará su curso incluso contra el modesto combinado de Gottingen, contra el que México difícilmente empatará el 3 de junio. Lo dicho: que no cunda el pánico: todo es parte del proceso.
Será hasta el 11 de junio, contra Irán, cuando el equipo mexicano --venciendo todos los pronósticos-- renacerá de sus cenizas e iniciará su épico camino rumbo al mítico "quinto partido" al que llegará (caminaaando) y vencerá.
Quedará al descubierto entonces el genial entramado de La Volpe; la agudeza con la que se lanzó como El Borras contra el Kikín (que, desde luego, será titular cuando México venza a Argentina en Octavos de Final); la destreza con la que despistó a la prensa de México y el mundo y, en fin, la sublime inteligencia con la que planeó todo esto que hoy tanto nos confunde a nosotros, que de fútbol no sabemos nada ("pero nada", dice Él).
No quedará sino rendirnos a su grandeza y gritar "¡No somos dignos!" cuando El Maestro pasee en camión descubierto levantando la Copa del Mundo ante la afición mexicana.
Porque si México va a hacer otro papelón a Alemania; si no pasa de la primera ronda; si empata contra Irán, pierde contra Angola y es inmisericordemente goleado por Portugal... No, no, no. No adelantemos vísperas. La Volpe sabe lo que hace. Aunque bastaría con que hiciera lo que sabe y dejara de hacer eso de lo que no tiene idea.

