Lo vi diferente. Y no fue sólo el intimidante lugar en segunda fila, donde sabes que eventualmente Cerati te ve y, si gritas fuerte, te escucha. A diferencia de las otras veces que lo he visto en vivo (una en el Metropólitan y dos en el Auditorio Nacional), en esta Gustavo Cerati se vio mucho más relajado, tranquilo, divertido. El escenario, sobrio. Una enorme pantalla a las espaldas de los instrumentos (guitarra, bajo, batería y dos teclados) que serán los verdaderos protagonistas de la noche. A las 8.32 Cerati aparece con pantalones de mezclilla, una camisa de manga corta y corbata intencionalmente pequeña. El Metropólitan lo recibe de pie, y así se mantiene durante todo el concierto. Inicia con “Tu locura”, la única canción nueva de su disco Canciones elegidas 03-04. Sigue con “Amo dejarte así”. ¡Buenas noches!, grita. “Tu cicatriz en mí”. ¡Ahí vamos, México! Con “Artificio” llega el primer gran momento de la noche: la gente, encendida, corea la canción mientras Cerati se luce con la guitarra, brinca y juega con su voz, subiendo y bajando el tono, cambiando de agudo a grave para demostrar que no sólo escribe buenas letras. Un par de canciones más tarde Cerati bebe agua y bromea con el público. Dice que se le perdió una guitarra. Que le encanta estar aquí. Que sabe que siempre dice lo mismo pero qué se le va a hacer, es la edad. La gente lo vitorea. Un entusiasta poco original le grita “maestro” y “genio”. Si ahora es nunca todo es nada si no descanso en tu mirada, dice la canción que viene después. ¿Quieren cantar un poco? Sííí! Pues sigamos afinando. Y sigue “El Rito”, de los tiempos de Soda, que levanta el ánimo de los nostálgicos (muchos, por lo que puede escucharse). Luego “Cosas imposibles” y “Pulsar”, que suena impecable: Creo en el amor porque nunca estoy satisfecho. La noche se mantiene así, con Cerati haciendo contacto con el público, la gente cantando y bailando todas sus canciones (él ha invitado “a mover las cachas”) y Gustavo bromeando y luciéndose con la guitarra, yendo de un lado al otro del escenario, haciendo gestos y muecas divertidas. Se despide a las 10.09, pero regresa para cantar durante casi media hora más. Toca turno a “Primavera Cero”, “Vuelta por el Universo” (el corte 1 del soundtrack de mi vida) y “Puente”, cuyo estribillo dice “gracias porvenir”, para despedirse del Metropólitan presentando a su banda y diciendo que nos portamos estupendos. Todos quedamos complacidos.