lunes, junio 09, 2008

Dos en cartelera

Sex & the City

Típica chick flick: muchos vestidos (quizá demasiados), muchos zapatos (quizá demasiados) y mucho maquillaje (quizá demasiado). Si no les gusta la serie o no la han visto, o si no son mujeres entrando a la edad adulta… no la vean!! Yo fui arrastrado (es un decir) por dos colegas que seguían la serie y entran en ese rango de edad… y no les gustó mucho que digamos. Saquen sus conclusiones. (Si pueden y quieren lean la crítica de Anthony Lane en The New Yorker. No tiene desperdicio.)

No te metas con Zohan

Es una película ni demasiado boba como para no verla ni lo suficientemente inteligente como para recomendarla ampliamente. Es divertida, sin embargo. Tiene varios gags que funcionan bien… pero no mucho más. Vayan si están en el mood simplón de domingo lluvioso con libro perdido (que fue mi caso ayer)…

Grouse Mountain

Le llaman "The Peak of Vancouver". Cuando me dijeron que era ideal para quienes les gusta caminar no dudé en aceptar el reto. "Algunos canadienses lo hacen en menos de una hora", nos dijeron. "Ja, yo lo haré en menos de eso", fanfarroneé (aunque no en voz alta, afortunadamente). Así se veía desde abajo...
A la mitad del camino, exhausto, pensé que no lo lograría. La vista, sin embargo, mejoraba. El orgullo propio me hizo mover las piernas, aunque éstas ya no respondieran como al principio.

Tarda en llegar, pero llega. La recompensa después de una hora 47 minutos.

Y, sí, eso que se ve abajo es nieve!! (Den click en las fotos 'pa verlas como Dios buenamente manda)


miércoles, junio 04, 2008

Pepperless Vancouver

Lo primero, primerísimo, que piensas cuando llegas a Vancouver es ¿es esto Canadá o algún país asiático? Está repleto de chinos, japoneses, vietnamitas, filipinos, taiwaneses y anexos. Luego empiezas a usar el transporte público y escuchas idiomas extraños. Indio, europeos orientales, árabe, algo de español mexicano... Y piensas qué bonito este país multicultural. También escuchas inglés, claro. Con una variedad de acentos que dudas pueda encontrarse en cualquier otra parte del mundo. Y piensas qué tolerantes, oh. Luego ocurre que buscas algo "típicamente canadiense". Un lugar, una palabra, un platillo, alguna bebida. Y más allá de la miel de maple y los sombreros de guardabosques a nadie se le ocurre nada. Te recomiendan restaurantes malayos, una fábrica de pasta, un barrio chino, un puente colgante, ir a avistar ballenas... Repites: algo canadiense. Y una sonrisa forzada responde: esto es Canadá. Somos multiculturales. En una revista lees: ¿Multiculturales o multirraciales? Porque acá hay muchas razas... pero cultura quedan a deber. La exposición más importante en la ciudad es una retrospectiva de arte digital japonés (¿por qué no te sorprende la influencia asiática...?), la novedad en teatro es The Producers (que en México terminó temporada ¡el año pasado!)... escuchas cumplidos como este edificio se parece al Flatron Building de NY o la gente es muy amable. Victoria es una típica ciudad inglesa. El jardín japonés es hermoso.
¿Y dónde está Vancouver? ¿Qué tiene esta ciudad que la haga diferente, única, valiosa? ¿Por qué no tener nada especial se asume como un valor per sé?
Es la tercera ciudad con mejor nivel de vida en el mundo.
¿Y?
¿¡Dónde está el sabooor?!
Como diría Monsiváis: O no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que apenas estaba entendiendo.

domingo, junio 01, 2008

Sábado en Vancouver

Mañana en el centro. Crucero en el puerto. Vean el tamaño de la gente en la parte inferior derecha para tener una idea de la proporción de la nave.
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Leyendo en un parque. Era mediodía. Por cierto: por la tarde una chica me “chuleó” mis botas…
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Caminé todo el circuito de Stanley Park (8.5 k). Piedra sobre piedra a la orilla del mar.

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Chai Latte y Saramago. Inmejorable postre.

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La parte oeste de la ciudad, después de ver la película de U2. Eran casi las 9pm.

Uno, dos... 3D!!!


No sé si es el futuro del cine, pero apostaría a que es el futuro de los conciertos masivos.
U2-3D es un impacto visual inestimable. Fue grabado durante algunos conciertos del Vertigo Tour (por lo que se ve, casi todo lo que hay en la película es del concierto en Buenos Aires).
Están por terminarse las largas filas en los estadios, los arrempujones de las multitudes, el tráfico en el estacionamiento, los privativos precios de los souvenirs, la inaccesibilidad de alimentos y bebidas que valgan la pena (a un precio razonable)… todo podrá evitarse cuando las grandes bandas graben sus conciertos en 3D y editen lo mejor de sus giras para presentar una película como esta. Y todo por 14 dólares. 10 veces menos de lo que pagué por ver a U2 en una platea del Estadio Azteca.
¡Véanla!